Mostrando entradas con la etiqueta derrota. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta derrota. Mostrar todas las entradas

De triunfos y derrotas

4.6.26


Que la vida nos defraude no significa que debamos extraviar el pensamiento. La decepción hiere, rompe expectativas, empobrece la fe en ciertas cosas, pero no tendría por qué obligarnos a confundir la lucidez con la derrota. Hay desengaños que no salvan pero enseñan; no reparan pero dejan una claridad que antes no poseíamos. Tal vez por eso incluso una desilusión conserve algún valor aunque ya no sea para quien la sufrió. Puede valer como advertencia, como experiencia transmitida, como resto de verdad útil para otra persona. Hay fracasos que no redimen a quien los padece pero sí dejan un conocimiento que no debería perderse. La desilusión no siempre nos salva aunque a veces salva una verdad.


Contienda

25.5.21



A la miseria humana la derrota la nobleza igualmente humana.




Aceptaciones

24.3.17



Ya lo decía Valle-Inclán: «lo mismo da triunfar que hacer gloria de la derrota». No hay mayor vencimiento que aquel que aceptamos.



Sin miedo

25.2.11



La primera victoria en la escritura es dar cuerpo a las palabras porque el fracaso es un espacio vacío. Tras ello no hay más derrotas.